¡Googléame!

gogleame-thumb

Hoy en día el 80% de internet (o más) gira en torno a esta palabra “Google”, y seguramente la mayoría de los internautas conocen esta página-buscador, pero ¿es solamente una página, un buscador?, para entenderlo un poco, comentaré algunos de los aspectos principales de Google, previa lectura del el libro de Barbara Cassin, filósofa francesa, autora que expresa a modo crítico una mirada diferente sobre Google, y no es para sorprenderse ya que no son inentendibles los recelos europeos hacia lo norteamericano; no es cosa nueva.

Para tratar de llegar un poco a la raíz, es preciso saber ¿cómo nace google, y qué significa la palabra?. En 1997, dos jóvenes estudiantes de la universidad de Stanford (Lawrence Edward y Sergey Brin) presentaron para su tesis final un proyecto llamado Googol, que se trataba de un buscador, el término Googol fue creado por un matemático de 1930 con la idea de ilustrar la diferencia entre un número inimaginable, grande y el infinito, y eso querían expresar estos dos estudiantes, algo grande, que sea creado para permanecer. Ya con el nombre en mano, en el momento de registrarlo, un error ortográfico convirtió la palabra Googol en Google, que es como hoy todos los conocemos. ¿y qué es etimológicamente Google? si miramos hacia atrás en la historia (años 1913), es un monstruo que asusta niños, ¡así es!, un monstruo llamado Google, pertenecía al libro de Vincent Cartwright Vickers llamado “ The Google Book”. ¡Ver imagen!.

Enfocándonos más en lo que realmente se trata este post, comenzamos con una frase de esta autora,

         “Que el nombre se haya vuelto verbo es el signo más seguro de su éxito mundial”,

Expresa que Google al ser tan utilizado por todos, de alguna manera deja de ser conocido como buscador y pasa a ser conocido por su nombre, es decir, podemos pensar “utilicemos un buscador” pero en verdad decimos, “utilicemos Google”

         “El nombre del inventor se vuelve epónimo”

es tomado como un identificativo de las acciones personales en internet, “yo no busco, googleo”, hasta el nombre mismo del libro lo expresa, “Googléame”.

Que Google se posicione como el mejor buscador, que haya superado a empresas como Yahoo o Altavista, que eran pioneras años atrás, se debe según sus creadores, primero (para no dejar de lado lo ético), a su buena voluntad, democracia, libertad, es decir… google es un servicio para todo el mundo, y toda clase social. El lema de Google es “Don’t be Evil – No seas Malo”, refiere al interés de otro buscadores, los malos buscadores sesgan sus resultados por dinero y en este caso google sabe separar la búsqueda de la publicidad, y ese acto tomado como bondad, arraiga el significado de su lema. Otro factor no menos importante es su sistema de PageRank, que se trata de una clasificación de las mejores respuestas o páginas más visitadas (factor democrático), lo que permite hacer que lo que uno busca sea más eficaz, y rápido, ¿podríamos encontrar alguna contra a esto?, probablemente sí, y se debe a que muchos webmasters rankean su página con spam, otro factor no menos importante es que google guarda cada búsqueda que hacemos en su base de datos, es por eso que (y va como ejemplo), supongamos que nos gusta una banda, en este caso pongamos “Lacrimosa” (mi banda preferida), si yo pongo simplemente LAC en google lo primero que aparece es LACRIMOSA, eso se debe a que ya tiene en su base de datos mis búsquedas más usuales, y esto para muchas personas (un poco paranoicas quizá) puede ser interferir con su privacidad, el estar literalmente “monitoreado” en todo momento.

Hasta hace unos años, Google mantuvo su “bondad” de no relacionarse masivamente con la publicidad, pero llegado un momento, al empezar a entrar en el camino del éxito, fue necesario mantener este proyecto colosal (lo menciono como proyecto porque Google no tiene fin, esta constantemente en crecimiento, proyectándose mejoras futuras), y para eso obviamente se requiere dinero, tal es la bondad que estos dos muchachos casi quedan en bancarrota. Aun así, y para el bien de todos, nacieron los AdWords, y AdSense, que permiten mantener a Google de pie. AdWord ofrece la posibilidad de crear sus anuncios y escoger palabras claves, y se muestran a los internautas en el momento en que efectúan una búsqueda sobre productos y servicios.  AdSence, en cambio, es utilizado por los editores de sitios Web, difunden anuncios textuales e ilustrados, orientados precisamente por su sitio y su contenido. Estos cuentan con mucha información útil a sus usuarios ya que son bastante consultados. No hace falta decir que para que todo esto funcione debemos hacer una donación ($) a Google.

Otro método de supervivencia de nuestro buscador, es la compra de servicios que ven que son de interés en los usuarios, como Youtube o el navegador Chrome, y no se trata de arrebatar el proyecto de ese pequeño servicio que estaba teniendo éxito, sino que es una manera de ayuda tanto para Google como para la otra parte, ya que esta última, sigue con su proyecto pero apadrinado por Google, que le ofrece las herramientas para que ese servicio progrese, y google acarrea más usuarios.

La web semántica es un tanto problemática, porque de hecho es una web “lógica”, que permite inferencias. Ya no funciona ante todo por palabras clave, sino por la vía de los Tags “etiquetas”, o los meta datos que constituyen un lenguaje en curso de optimización para hacerlo interoperable llamado por RDF (Resource Description Framework); marco de descripción de recursos. La web no es ya “un libro gigante”, sino una buena base de datos gigante y la máquina se convierte en una combinación de motor de búsqueda y razonamiento.

Para cerrar el tema y a modo de conclusión creo que Google es una gran herramienta que está en constante evolución, nos es de gran utilidad, y el solo hecho de tener todo lo que buscamos a un click de distancia es fantástico, más allá de eso (y valga la ironía), estamos siendo colonizados bajo una idea de democracia, dejamos de lados otras opciones para seguir al gigante de la web, que todo lo tiene.

Anuncios
de verloren4 Publicado en Lecturas